Una vez abierta la bolsa, el papel empieza a perder humedad y puede ponerse rígido.
Guardalo siempre bien cerrado, lejos del sol, calefactores y aire acondicionado.
Si se secó mientras trabajás, pulverizá muy poca agua desde lejos para devolverle flexibilidad.
Bien conservado, puede durar varios meses y hasta casi un año.
Los diseños muy oscuros pueden craquelarse con el tiempo por tener más humedad. Esto no significa que el papel ya no sirva.
Podés disimular las grietas pincelando suavemente con vegetalina y retocando con colorante en polvo.
Pincelá la superficie con una capa fina y pareja de pegamento comestible y apoyá el papel.
Presioná suavemente por sectores para que quede bien adherido y sin burbujas.
No uses demasiado pegamento, porque el exceso de humedad puede correr la tinta o romper el papel.
También podés usar gel de brillo.
Si necesitás más flexibilidad para un lateral, podés pulverizar muy poca agua desde lejos, especialmente en papel nacional grueso.
En fondant de colores fuertes, colocá una capa fina de pasta de azúcar blanca detrás de la imagen para evitar que el color modifique la impresión.
En verano, si la torta estuvo en la heladera, esperá a que deje de transpirar antes de colocar el papel.
No recomiendo refrigerar la torta con la impresión ya colocada.
Lo ideal es pegar primero la imagen sobre una capa fina de pasta de azúcar del mismo tamaño.
Luego pegás esa pieza sobre la galletita.
Así evitás que el papel copie las irregularidades de la masa.
Podés colocar el papel directamente sobre el buttercream, sin pegamento.
La superficie debe estar bien alisada y el papel tiene que quedar completamente adherido.
Si el buttercream está muy duro, pulverizá apenas agua desde lejos.
No recomiendo separar las capas del papel para buttercream, porque demasiado fino puede arrugarse o romperse.
Lo ideal es usar chocolate blanco o superficies claras, ya que los colores oscuros pueden modificar la impresión.
Pincelá el dorso del papel con gel de brillo y pegalo desde el centro hacia afuera para eliminar el aire.
Si usás un molde plano, también podés separar las capas del papel, colocarlo con la imagen hacia abajo y volcar el chocolate encima.
Sobre cremas o dulce de leche, primero cubrí el dorso del papel con una fina capa de chocolate blanco para protegerlo de la humedad.
Para Oreos bañadas, paletas, tortas piñata, chupetines y piezas planas de chocolate recomiendo usar directamente CHOCOTRANSFER.
Para gelatina, el diseño debe imprimirse espejado.
Apoyá la impresión sobre la superficie y esperá unos minutos hasta que el papel se ablande.
Luego retiralo suavemente y la imagen quedará transferida.
Si comprás por la web, aclaralo en NOTAS indicando que es para gelatina.
Podés colocar una primera capa de caramelo, dejarla enfriar un poco, apoyar el papel y terminar de llenar el molde.
Otra opción es trabajar en capas, colocando el papel una vez que el caramelo ya enfrió.
Evitá colocar el papel sobre caramelo demasiado caliente porque puede arrugarse.
Podés cortar suavemente entre las alas sin llegar completamente al centro y abrirlas con cuidado.
Otra opción es pegar dos mariposas iguales por el centro y separar las alas para generar volumen.
Podés pegar el papel de dos maneras.
La primera es flexibilizándolo previamente: pulverizá agua desde lejos, retirando el exceso hasta que quede flexible. Luego aplicá maicena para absorber la humedad, pincelá el dorso con gel de brillo y adherilo de a poco sobre el huevo.
La segunda es pegarlo directamente con gel de brillo. Pincelá el dorso, apoyalo sobre el huevo y trabajá por sectores, agregando pequeñas cantidades de gel para que el papel vaya tomando la forma.
En ambos casos, asegurate de eliminar bien el aire y mantener cada zona presionada unos segundos.
En la sección TUTORIALES de mi página web podés encontrar videos sobre los diferentes grosores de papel de arroz, cómo separar las capas, cómo flexibilizarlo y distintas formas de aplicación.
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